Hace algunas semanas, Diego Sehinkman me entrevistó en radio Now y me sorprendió porque su primera pregunta fue: “¿Quién era Mauricio Tenembaum?”. Lo primero que se me ocurrió responder fue, obviamente, “Mi papá”. Y de repente, me encontré contando la historia de mi viejo, de su relación conmigo, de su historia política, de las marcas que me dejó, de cómo -sin darse cuenta- influyó en la vocación que elegí, de mi nombre.
Casi en los mismos días, en Radio Con Vos, conté la historia de amor entre mis padres, que duró casi setenta años, sin que se apagara nunca esa pasión que los unía. Este newsletter intenta salirse, aunque no siempre lo logra, de los temas habituales que trato (la política, la economía, el día a día del país). Así que me dio ganas de dejar registrado por aquí esos dos momentos que me representan y significan mucho, y que me emocionan un poco cuando los recorro.
Ojalá los disfruten y les hagan pensar, de buena manera, en sus propias vidas.
Besos, abrazos y hasta la próxima entrega.

